domingo, 8 de marzo de 2009

Baiona - La Anunciada 09

BAIONA - LA ANUNCIADA 09
Es el primer fin de semana de Marzo, desde 1996, este fin de semana se celebra en Baiona (Pontevedra) la fiesta cultural de la Arribada que rememora la llegada de Pinzón a estas costas para anunciar el descubrimiento de América.


Unas notas históricas de la Arribada:

La Real Villa de Baiona pasó a los anales de la historia por se su puerto el primero del Viejo Continente en conocer y anunciar la noticia del descubrimiento del Nuevo Mundo. Este importante acontecimiento se produjo un viernes 1º de Marzo de 1493, con la arribada de la carabela La Pinta, al mando del marino palermo Martín Alonso Pinzón.

Con la tripulación llegaron los primeros aborígenes (la leyenda narra que al pié de la fortaleza yace el primer aborigen que murió en Europa) y varios productos de tierras americanas: maíz, patata, cacao, canela, pimienta, guindilla, entre otras especies autóctonas, coco, nuez, piña, fríjol, tabaco y aves exóticas como el papagayo.

Los historiadores Hernando Colón, Gonzalo Fernández de Oviedo y Bartolomé de las Casas se encargaron poco tiempo después de darlo a conocer al resto del mundo.

La partida de las tres naves desde Palos el 3 de Agosto de 1942 supuso el inicio de una gran aventura que se transformó en epopeya histórica con la aparición de tierra firme del continente americano el 12 de Octubre, se volvió inquietante y tenebrosa por las inclemencias metereológicas al regreso y finalmente, se completó la gesta colombina con la Arribada a Baiona.

En el viaje de retorno, la expedición colombina regresó a España en las carabelas La Niña y La Pinta, ya que la nao La Santa María sufrió un percance y se deshizo para construir el Fuerte de Navidad en tierras americanas. Cristóbal Colón y Martín Alonso Pinzón, al mando de las respectivas carabelas, querían dar cuenta a los Reyes Católicos del hermoso descubrimiento que habían realizo, pero una terrible tempestad puso en peligro la empresa y a punto estuvieron de hundirse ambas carabelas y quedar en el fondo del océano el misterio de este encuentro de la Indias Occidentales.

A la altura de las Azores, en la noche de u jueves 14 de Febrero, se alzó la mar de manos, mientras el largo viento gemía con réquiem agorero. Era el salvaje viento del Oeste.

Este gran temporal separó a las dos embarcaciones, el almirante Cristóbal Colón, al mando de La Niña, tomó rumbo sureste hacia Cascais, donde arribó el 10 de Marzo, exponiéndose a se preso por los portugueses, mientras que Martín Alonso Pinzón – que venía gravemente enfermo – aconsejado por su piloto, el baiones Cristóbal García Sarmiento, gran conocedor de estas costas, tomó rumbo nordeste hacia Baiona evitando con ello tocar Portugal.

Al divisar las islas Cíes, primera tierra hispana que la tripulación vio a su regreso, se dirigió al puerto baionés, bordeando la península de Monte Real y dando a esta Real Villa, aquel 1º de Marzo, fin al primer viaje que la expedición española hizo a las Indias Occidentales.

El palermo Martín Alonso Pinzón nada más que arribó a Baiona este primero de Marzo de 1493, creyendo que el Almirante había perecido en el viaje de regreso, en cuanto aferró el áncora se reunió con el corregidor de la villa y por su mediación envió un mensaje por correo a caballo a los Reyes Católicos, quienes se encontraban en Barcelona, anunciándoles su arribada a las costas de Galicia y el descubrimiento que había hecho de las Indias Occidentales.

Al mensaje que desde Baiona envió Alonso Pinzón a los Reyes Católicos, pidiéndoles su venia para ir a Barcelona a darles cuentas de la gesta, los monarcas le dieron a entender a Pinzón que no fuera allí, a la espera de noticias de Colón, ya que a éste le habían encomendado el viaje a las Indias. Pinzón llegó a Baiona enfermo, pero esta respuesta de los Reyes le produjo tanto pesar y enojo que empeoró.

A causa del temporal sufrido, la carabela, entre las averías que tenía, le faltaba uno de los mástiles y hacia agua por las cuatro costuras de su casco, por lo que tuvo necesidad de calafatearla antes de salir para Palos, donde debía rendir viaje.

La llegada de Martín Alonso Pinzón y de Cristóbal García Sarmiento fue objeto de las conversaciones de sus moradores y de los mareantes que faenaban en las embarcaciones del puerto, curiosos por los enseres y aborígenes que traían a bordo.

Por aquella época no existía el Baluarte del Cantiño, y desde la playa de la Barbeira, donde se hacía la contratación del pescado, hasta el Cais todo era playa. Más tarde se fueron construyendo casas y se llamó al sitio donde estuvo calafateándose la carabela La Pinta, “Rúa del Pescado” y la esquina conocida entonces por el Arenal, más adelante estaba la del Morrazo, que luego fue la Plaza Vieja.

Reparadas las averías, se hizo a la vela La Pinta con rumbo a Palos, donde llego en la tarde del viernes 15 de Marzo de 1943; ya por la mañana de ese día habá llegado Cristóbal Colón a dicha localidad.

Temiendo Martín Alonso Pinzón que el Almirante lo haría prender, salió de la carabela en una barca antes de dar fondo y se guareció en un lugar secreto; cuando supo que Cristóbal Colón había partido para la costa, regresó Pinzón a su casa de Palos, donde murió pocos días después.


Fiesta de La Arribada


Para la celebración de la fiesta de La Arribada se crea todos lo años una representación lo más fiel posible de la Arribada de la Carabela La Pinta al puerto de Baiona con los mismos escenarios que hace mas de cinco siglos.

Esto se consigue mediante la ambientación, animación, usos, costumbres y convivencias de aquella época a través de los talleres de artesanos de los viejos oficios, que conformaron el estilo de vida de este pueblo durante la Edad Media.










La villa de Baiona, se engalana estos días para que todo te haga regresar a 1493 y te ayude a sumergirte en la forma de vida de esa época. Cada rincón de la villa hace que revivas la historia del descubrimiento.
































En el escenario original de la Playa de la Ribeira se realiza el acto principal de la celebración, la representación de La Arribada con la llegada de un bote con los navegantes procedente de la replica de La Pinta que está anclada en su puerto durante todo el año.

A parte de esta representación, en esta playa se realizan representaciones de torneos medievales, lanzamiento de arco…




Todas las calles de Baiona están llenas de tenderetes, la mayoría ofrecen productos típicos para comer. Un paseo por estas calles, invita a comprar algo y comer por la calle.

En los alrededores de su Colegiata donde se concentra el mayor número de tenderetes de comida, puedes encontrar pulpo, pan de maíz, empanada, chorizo asado… y todo regado con vino de la zona.


Baiona tiene otros atractivos por si mismo, el castillo que la defiende de los ataques piratas y que actualmente alberga el parador, tiene bonitos rincones y ofrece un paseo con vistas preciosas del mar con las Cíes al fondo.



Es altamente recomendable visitar esta ciudad en cualquier época del año, pero esta fiesta merece mucho la pena.

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